martes, marzo 10, 2015

Pensando...

El pasado sábado, tuvimos un tema muy bonito en la revista de estudio Atalaya, la cual analizamos todas las semanas, el tema era Demos gracias a Jehova y puedo decir que me toco muy adentro de mi ser.

A diario atravesamos circunstancias y experiencias difíciles y solo podemos sentarnos a lamentarnos y a llorar en nuestra angustia, pero no somos capaces de ver mas allá de los obstáculos cotidianos y es mas fácil actuar como victimas de nuestra propia vida, y lo cierto que actuar así no nos consuela en nada.

Este articulo trato varias experiencias de personas con diferentes tipos de problemas, una fue la de Kyung-sook, relata que le diagnosticaron cáncer, y fue muy duro para ella, pero en vez de lamentarse, subía todas las noche y darle las gracias a Jehová por 5 cosas buenas o bendiciones que le habían ocurrido en el día, y pensé para mi, wao!, pero la mejor parte fue cuando ella dijo, -Tenemos mas bendiciones que problemas- y lo cierto es que ella tenia razón, podemos estar enfermos, pero aun tenemos vida para luchar contra esa enfermedad, tenemos amigos, familiares, para ayudarnos, podemos estar sin trabajo, pero alguien cercano nos dará alimento o simplemente un hombro en el cual desahogarnos, podemos estar lejos de nuestros seres queridos, pero habrá alguien que nos abrirá las puertas de su hogar y nos hará sentir como  de su familia, y si continuo buscando problemas, encontrare mas de 5 bendiciones por las cuales agradecer a Jehová.

Los problemas nunca nos dejaran, pero las bendiciones si, o sea si nos enfocamos en los problemas no veremos las bendiciones que vienen con ellos, y es porque los seres humanos somos mas propensos a ver las cosas negativas  antes que las positivas., siempre recuerdo las palabras de mi madre, cuando en mi casa no había para comer, nunca vi a mi madre angustiada, ella siempre decía  -Jehová proveerá-, y lo cierto es que en ese momento alguien proveía y creo que por eso nunca me he sentido angustiada o temerosa acerca de mi situación económica, porque he sido testigo de que   Jehová    siempre me ha proveído, y nunca me he angustiado demasiado.

Si el día amanece nublado, imagino que mas arriba esta el sol brillando, sino disfruto del silencio del día, aunque antes no pensaba así, antes sufría por na y menos, pero el tiempo, los anos, la vida y levantar cabeza han sido mis aliados para lo que podía ver como ratos malos aprendí a verlos como experiencias vividas.

Cada día que he pasado en este mundo ha sido vivido, las cosas malas las he vivido, y he experimentado el pago por los errores cometidos prometiéndome a mi misma no cometerlos nuevamente. 

No ha sido fácil, eso me ha conllevado a dejar fuera de mi vida a personas que formaron parte de ella, y aunque muchas veces las recuerde y me pregunte a mi misma como están, que hacen, me siento agradecida por cada experiencia que me permitieron vivir a su lado. Madurar implica eso, dejar atrás lo que ya no puede formar parte de tu presente, y estos no solo son esas personas, también pensamientos negativos que no dejaron que tu como dueño de tu vida la vivieras a plenitud, y parte de esa decisión te hace sentir culpable porque piensas que le debes algo a tu pasado.

Pero al pensar en 5 cosas por las cuales darles gracias a  Jehová  en este dia, me llega la imagen de mi esposo, ese ser que ha sido culpable del mayor cambio de mi vida, de mi estabilidad, mi confianza, mi tranquilidad y mi seguridad, pensar en eso me da muchas mas razones por las cuales estar eternamente agradecida a  Jehová

domingo, febrero 08, 2015

Resultado final

Muchas son las cosas que debemos aprender para adaptarnos a una nueva cultura.

Llevo 3 años en España y puedo decir que he sobrellevado de manera eficiente mi vida aquí,  desde haberme cortado todo el pelo y dejarlo natural, hasta aprender a conducir y aquí empieza una odisea.

Antes hice un escrito dónde explicaba mi nueva situación como futura conductora,  les explique lo complicado de las pruebas, pues bien hace casi un mes aprobé el carnet (licencia de conducir), gaste un dinero que solo pensaba ¡ay mi isla! Y esto era así porque con ese dinero podría haberme ido a ver a mis seres queridos. Pero el deber me llamaba, y es que vivo un poco lejos del territorio que tenemos asignados y siempre dependia de mi esposo para ir ya sea a las reuniones o al lugar de predicación. 


Mi urgencia era grande, ya que aun no trabajo y tengo todo un día libre sin compromisos y eso me tenía intranquila pues sabía que no estaba usando el sentido de urgencia del cual nos habla la biblia:


“Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente.” (2 TIM. 4:2) por esa razón necesitaba metas que pudiera cumplir.


Obtener el carnet ( licencia de conducir ) no fue tarea facil, después de estudiar las leyes y obtener  el teórico debía ir por el práctico,  ya que debes obtener ambos para tener tu permiso de conducir,  puedo hacerles historias largas de cada dia de clases.


Jehová me ayudó


Nunca habia conducido ni aqui ni en mi pais, les tenia miedo y respeto, la necesidad me llevo a perderle el miedo, debo agradecer mi profesora por ser una excelente institutriz,  la paciencia, la calma y el amor con el que hace su trabajo es digno de admiracion, gracias a ella aprendi, pero gracias a Jehová que estybo a mi lado, los primeros días era un caos con mis nerviis, hasta que un día me levante muy temprano, ore y ore y amaneci cantando alabanzas en especial una  "La oracion del siervo de Dios" http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1102009124 


Este cántico me daba fuerzas cada vez que lo cantaba y decía, en ti pongo yo mi fe. Y Jehová sabia el porque necesitaba toda sus fuerzas.  Llegó el día del exámen y como norma general reprobe, pero eso no me desanimo, al contrario me preparo mejor para la segunda,  ese dia todos en casa me dieron ánimo en especial mi suegra , ella siempre me dio su apoyo, ese dia aprobé y me sentí dueña del mundo, aunque me quedaba el miedo a salir sola con el carro (coche). Pero recordar que tenemos ese sentido de urgencia me dio animos de salir sola y así lo hice.


Ese día sentada ante el volante, lo primero que hice fue encender mi móvil y poner canticos de alabanzas, y no se como, pero llegué al lugar de salida, predique y volví a  casa sana y salva, gracias a Jehová y el carro sin un rasguño.


Esta experiencia nunca la olvidare ya que ella me ha enseñado que para Jehová todo es posible y para nosotros todo debe ser posible si confiamos en Jehová.