domingo, febrero 08, 2015

Resultado final

Muchas son las cosas que debemos aprender para adaptarnos a una nueva cultura.

Llevo 3 años en España y puedo decir que he sobrellevado de manera eficiente mi vida aquí,  desde haberme cortado todo el pelo y dejarlo natural, hasta aprender a conducir y aquí empieza una odisea.

Antes hice un escrito dónde explicaba mi nueva situación como futura conductora,  les explique lo complicado de las pruebas, pues bien hace casi un mes aprobé el carnet (licencia de conducir), gaste un dinero que solo pensaba ¡ay mi isla! Y esto era así porque con ese dinero podría haberme ido a ver a mis seres queridos. Pero el deber me llamaba, y es que vivo un poco lejos del territorio que tenemos asignados y siempre dependia de mi esposo para ir ya sea a las reuniones o al lugar de predicación. 


Mi urgencia era grande, ya que aun no trabajo y tengo todo un día libre sin compromisos y eso me tenía intranquila pues sabía que no estaba usando el sentido de urgencia del cual nos habla la biblia:


“Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente.” (2 TIM. 4:2) por esa razón necesitaba metas que pudiera cumplir.


Obtener el carnet ( licencia de conducir ) no fue tarea facil, después de estudiar las leyes y obtener  el teórico debía ir por el práctico,  ya que debes obtener ambos para tener tu permiso de conducir,  puedo hacerles historias largas de cada dia de clases.


Jehová me ayudó


Nunca habia conducido ni aqui ni en mi pais, les tenia miedo y respeto, la necesidad me llevo a perderle el miedo, debo agradecer mi profesora por ser una excelente institutriz,  la paciencia, la calma y el amor con el que hace su trabajo es digno de admiracion, gracias a ella aprendi, pero gracias a Jehová que estybo a mi lado, los primeros días era un caos con mis nerviis, hasta que un día me levante muy temprano, ore y ore y amaneci cantando alabanzas en especial una  "La oracion del siervo de Dios" http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1102009124 


Este cántico me daba fuerzas cada vez que lo cantaba y decía, en ti pongo yo mi fe. Y Jehová sabia el porque necesitaba toda sus fuerzas.  Llegó el día del exámen y como norma general reprobe, pero eso no me desanimo, al contrario me preparo mejor para la segunda,  ese dia todos en casa me dieron ánimo en especial mi suegra , ella siempre me dio su apoyo, ese dia aprobé y me sentí dueña del mundo, aunque me quedaba el miedo a salir sola con el carro (coche). Pero recordar que tenemos ese sentido de urgencia me dio animos de salir sola y así lo hice.


Ese día sentada ante el volante, lo primero que hice fue encender mi móvil y poner canticos de alabanzas, y no se como, pero llegué al lugar de salida, predique y volví a  casa sana y salva, gracias a Jehová y el carro sin un rasguño.


Esta experiencia nunca la olvidare ya que ella me ha enseñado que para Jehová todo es posible y para nosotros todo debe ser posible si confiamos en Jehová.

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