martes, julio 29, 2014

Lo que nos cuesta algunas cosas

Vivir en España pensé seria una gran experiencia y que todo seria  villa y castillas así como en los tiempos de los reyes, pensé que no tendría ninguna dificultad por parte alguna, pero siempre aparecen esas pequeñas cosas que influyen y te hacen pensar, ahí está el gran problema, pero también te ayudan a preguntarte si ha valido la pena.

Y muchos dirán que estoy medio chiflada, y yo podre decirles, SI, un poco loca y tal vez fuera de mi vida sencilla y simple, a ver como les hago la historia corta y sencilla. Ahí les voy.

Como sabrán algunos, son de una linda isla llamada República Dominicana, donde todo está a pedir de boca, si deseas desayunar, te paras en una esquina y ahí encuentras cualquier tipo de alimento que jamás imagines, claro siempre adecuado a la gastronomía de mi país, aunque la comida es lo de menos, mi decepción ha venido porque en mi país, pequeño, pobre y de pocos habitantes, nunca ha faltado el transporte público, tenemos desde un motoconcho hasta trenes subterráneos, y nadie sabe tal vez en un futuro tranvía.

Cuando me mude a España pensé que todo sería tan diferente, que se me abriría una puerta enorme  de oportunidades, pero tuve la gran suerte de llegar en l peor crisis española que jamás se hubiesen imaginado y hablo de esto porque aunque algunos no tengan conocimiento sobre mi vida aquí  cabe destacar que penurias no estoy pasando ya que cuento con mi esposo y el me suple las necesidades, pero es que nunca imagine que sería una mujer ama de casa mantenida por su esposo, ya que desde los 18 años he trabajado por mi cuenta  recibiendo mi salario y recompensa por mis habilidades, y no es el hecho de ganar dinero, es el hecho de crecer como persona cosa que aquí no me ha pasado desde los casi 3 años que tengo viviendo aquí, muchos tienen su concepto errado de vida en España sin siquiera saber que la misma está compuesta por 19 comunidades y con 5 lenguas co-oficiales españolas. En fin muchas cosas que los que nunca en nuestra vida nos habríamos imaginado que pasaba en un país lejano.

Mi indignación viene en gran manera por el hecho de que un país tan grande y tan desarrollado carezca lo más importante, transporte en sus pueblos, en el pueblo que vivo tenemos 2 autobuses al día y el ultimo sube a las 6 0 7 de la tarde con el hecho que no hay cine, centros comerciales y personas a las cuales  aun no se adaptan a mi intromisión a su pueblo, y aquí entra mi gran decepción, no sabía que un simple carnet de conducir podría traerle tantas amarguras a una persona   como me ha pasado a mi, y el hecho es que nada me había dado más trabajo que eso, y ahí llega mi indignación, porque en mi país jamás habría pensad en conducir o mejor aun sacarme un carnet.


Espero en un futuro poder decirles a mucha honra que ya tengo el dichoso carnet de conducir, nada me tiene mas aburrida y con ganas de olvidar todo.